jueves, 9 de octubre de 2014

EL "EVANGELIO" QUE MUCHOS PRESENTAN HOY DÍA
( 2Corintios 1: 8) = Porque, hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza de conservar la vida.
(9) Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; (10) el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte; (11) cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos.
Pablo -concretamente- llegó al punto de perder la esperanza de conservar la vida. Y eso, en cualquier tiempo, y más allá de las mistificaciones erróneas, constituía para cualquier hombre de carne y hueso, una situación más que crítica.

El ministerio de Pablo es indudablemente una verdadera sucesión de dramáticas circunstancias, de luchas, conflictos, y pruebas. En medio de toda esa adversidad el apóstol arde de pasión al cumplir la tarea que le ha sido encomendada desde lo alto: Predicar a Cristo Jesús. Esto también tiene que ser revelación para el creyente moderno, desacostumbrado totalmente a que Cristo le cueste todo.
Además, y a esto debemos decirlo con todas las letras, todas estas tribulaciones y angustias tienen muy poco que ver con el "evangelio" que muchos presentan hoy día: un mensaje que pasa por alto la prueba, que se presenta facilista y que, en términos prácticos, casi podríamos decir que niega la cruz.
Cristo Jesús fue rechazado, perseguido, detenido y finalmente asesinado, y obviamente no por ninguna desobediencia o pecado, sino precisamente por su fidelidad.

Lo mismo aconteció en toda la historia de la salvación con los profetas y los hombres fieles a Dios que se vieron involucrados sin buscarlo en persecuciones, batallas, injurias, agresiones, vituperios y una sarta de actitudes que sacarían de la buena senda a más de uno. Escucha y entiende.
(HEBREOS 11: 36) = OTROS EXPERIMENTARON VITUPERIOS Y AZOTES, Y A MÁS DE ESTO PRISIONES Y CÁRCELES.
(37) Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; (38) de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.
(39) Y a todos estos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; (40) proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.

Y, luego de la victoria de Cristo y su resurrección, también se manifestó con aquellos cristianos comprometidos que, -pese a todas las circunstancias ambientes-, han permanecido para testimonio al mundo, menospreciando sus vidas hasta la muerte. De esto da fe este verso.
(Apocalipsis 12: 11) = Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario